Desde EXTRARRADIO, en colaboración con el Centro de Psicologia EstupendaMENTE hemos realizado una formación de 4 horas dirigida a profesionales del Centro de Intervención con Menores Infractores (CIMI) de El Puerto de Santa María, en el marco de la colaboración con AFANAS, organización de referencia en la provincia de Cádiz en el ámbito de la atención a personas con discapacidad intelectual y sus familias.
Bajo el título Adolescencia y redes sociales, la sesión combinó un abordaje teórico y práctico para ofrecer una visión completa y aplicable del fenómeno. La parte teórica permitió al equipo contextualizar el uso de redes sociales en la adolescencia desde una perspectiva crítica, analizando los principales riesgos asociados y los factores que hacen a los y las jóvenes especialmente vulnerables en estos entornos digitales. La parte práctica facilitó el trabajo directo con herramientas y estrategias concretas, trasladando los contenidos al día a día de la intervención profesional.
La formación se articuló en torno a tres objetivos fundamentales. En primer lugar, identificar y contextualizar los principales riesgos de las redes sociales para la juventud, desarrollando una mirada analítica que permita distinguir situaciones de riesgo y comprender los mecanismos que las generan. En segundo lugar, comprender el impacto de los contenidos nocivos en la psicología y la vida social de las personas adolescentes, profundizando en cómo la exposición a determinados mensajes y dinámicas digitales puede afectar al desarrollo emocional, la autoimagen y las relaciones en una etapa vital tan decisiva. En tercer lugar, conocer y aplicar herramientas de intervención y alfabetización digital, dotando al equipo de estrategias de comunicación y recursos específicos para acompañar a los y las jóvenes de forma informada y efectiva.
Formar a los equipos profesionales que trabajan con adolescentes en situación de vulnerabilidad no es un complemento, es una necesidad. Quienes intervienen a diario con jóvenes en contextos de riesgo necesitan comprender el entorno digital como parte del entorno vital de esa juventud, porque las redes sociales no son un mundo aparte: son un espacio donde se reproducen, amplifican y a veces también se gestionan muchas de las dinámicas que estos equipos abordan en su trabajo. Contar con formación específica marca la diferencia entre una intervención reactiva y una intervención realmente transformadora.