El pasado 17 de noviembre, EXTRARRADIO desarrolló un foro formativo para el equipo profesional de la Fundación EMET de Córdoba, bajo el título Adicciones, hombres y perspectiva de género. Un cambio necesario. EMET es una fundación que gestiona diversos recursos de atención a las adicciones dentro de la red pública de Andalucía, lo que convierte a su equipo en un agente clave en el abordaje de estas problemáticas desde el territorio.
La jornada se planteó como un espacio de reflexión colectiva sobre el trabajo con hombres en contextos de adicciones, incorporando la perspectiva de género como herramienta de análisis e intervención. A lo largo de la sesión se abordaron cuestiones fundamentales: cómo la socialización de género moldea las formas de consumo masculino, cómo los recursos de atención a las adicciones han sido históricamente masculinizados en su diseño y cultura organizativa, y por qué todo esto exige una revisión profunda y honesta por parte de los equipos profesionales.
Pero la formación fue más allá del plano técnico. Uno de los ejes centrales de la jornada fue la necesidad de que los profesionales, y especialmente los hombres que forman parte de estos equipos, integren la perspectiva de género de forma real y no cosmética. Esto significa algo más que aplicar una mirada crítica en la intervención con los pacientes: implica también revisar cómo uno se relaciona con sus propias compañeras y compañeros, cómo se ejerce el poder dentro de los equipos, qué dinámicas se reproducen en el día a día de la organización y qué responsabilidad individual existe en todo ello.
Porque la perspectiva de género no es un marco que se activa solo en la consulta o en el grupo terapéutico. Es una forma de estar en el mundo, y eso incluye los pasillos, las reuniones de equipo y las relaciones profesionales cotidianas. Pedir a los hombres que trabajan en estos recursos que hagan ese trabajo interno no es una exigencia desproporcionada: es una condición mínima para poder acompañar a otras personas en procesos de cambio con coherencia y con integridad.
Desde EXTRARRADIO apostamos por una formación que facilita el cuestionamiento, interpela, que genere más preguntas que respuestas. Porque los equipos que se revisan a sí mismos son los que realmente transforman.